Un viaje por la gastronomía de Marruecos

Olla de aceitunas

Marruecos es un gran país lleno de contrastes paisajísticos. Un lugar en el que el desierto es posible, pero también la costa con pueblos blancos y azules. Esa variedad también se ve reflejada en su gastronomía; y es que Marruecos cuenta con una cocina rica en especialidades para sorprender. Un país plagado de sabores llenos de matices que nos arrebatará el corazón. No podemos olvidarnos que estamos hablando de un lugar en el que la gastronomía autóctona se mezcla con raides bereberes, moriscas, de Oriente Medio, Mediterráneo y otras culturas africanas. Sin duda alguna el caldo de cultivo para que crezca una de las gastronomías más ricas del mundo. Pero al mismo tiempo, es una de las pocas cocinas del Magreb que no ha sido influenciada con la cocina turca, algo que sin duda tiene mérito y la hace francamente especial. ¿Os interesa? Si estás pensando en viajar hasta Marruecos no puedes perder esta oportunidad de viajar a su cocina, pero tampoco la de conocer hoteles en Marruecos, muy interesantes que te pongan las cosas fáciles.

La cocina marroquí es una cocina familiar. Una cocina sencilla que no cuenta con granes pretensiones, tan sólo con grandes sabores básicos. Por este motivo, reproducirla en casa, con los ingredientes adecuados, no es complicado. Eso sí, hay que hacer una pequeña inversión y agenciarnos utensilios tan importantes y básicos como el Tajín, el tangia o las cuscuseras; y es que los platos marroquíes saben mejor en sus recipientes originales.

Pero pongámonos manos a la obra ¿Qué platos no debería perderme si viajo hasta Marruecos? Lo cierto es que muchos, para empezar, el Tajín. Es, sin lugar a dudas, una de las referencias más importantes de la cocina de este país, y como comentábamos anteriormente su nombre viene dado por el utensilio en el que se cocina. Puedes cocinarse con muchos ingredientes distintos, tanto verduras como pescado o carne, así como con alguna fruta que de un fuerte contraste al plato. Lo que jamás debe faltar es un buen combinado de especias; y es que no podemos olvidarnos de que estamos en un país en el que las especias se usan para prácticamente todo.

Tajine marroquí

Quizá no sea el más conocido internacionalmente, pero lo cierto es que el Harira tiene una importancia especial en Marruecos, y es que estamos ante uno de los platos nacionales. Cuenta con una importancia realmente destacable por ser el plato que los musulmanes escogen para romper el ayuno tras el ramadán, algo que no nos extraña, pues cuenta con un montón de nutrientes a base de tomate, carne y legumbres y un sabor exquisito en el que el cilantro, el jengibre, la pimienta o el perejil tienen mucho que decir.

No podemos irnos de Marruecos sin probar su cuscús, sería imperdonable. Afortunadamente es una especialidad marroquí que pocos sitios no incluyen en su carta. Pero aun así, hablemos de otros platos menos conocidos e igualmente deliciosos, casi más. Hablemos por ejemplo del Mechui, una carne muy especial que aunque e sirve en días festivos y momentos especiales podemos pedirlo sin problema en un bar. El secreto está en el tiempo de elaboración, que deja la carne tierna y completamente desprendible del hueso.

Recomendamos encarecidamente un aperitivo que jamás se nos olvidará, el conocido como Zaaluk, o lo que es lo mismo, berenjenas, zumo de limón, limones encurtidos, tomate y cilantro. Una verdadera bomba de sabores que se combinan a la perfección en un único plato.

La preparación tome el punto de un puré. Después de ello, se le van agregando los otros componentes.

Galletas marroquíes

No olvidemos que los marroquíes cuentan con una gastronomía también rica en dulce, como en la mayoría del Magreb. Una tradición que nos trae delicias como los chebakia, un dulce altamente nutritivo que se consume en el mes de ramadán con el fin de dar fuerzas a quienes lo practican. ¿Qué ingredientes lleva? Entre otros almendras, harina, vinagre, azafrán, canela y agua de azahar.

Antes de terminar, los dulceros también deben probar el Beghrir, un crepe marroquí cargado de sabores como la miel. Un plato ideal para tomar con el té; y es que no podeos olvidar que aquí otra cosa no, pero té hay a raudales.

Tags: ,

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top