Dime qué desayunas y te diré dónde viajas

Desayuno francés

Viajar no es únicamente ver monumentos o visitar museos. Viajar es mezclarse con la cultura y tradición de otro lugar, y que mejor forma de hacerlo que experimentando con platos diferentes a los que normalmente consumimos en nuestra ciudad.

Es evidente que la gastronomía a lo largo y ancho del planeta es de lo más diversa y variada. No obstante, lejos de fijarnos en los ingredientes, la manera de cocinar o los platos más tradicionales, queremos fijarnos en esta ocasión en algo muy concreto, los desayuno; y es que no podemos negar que en cualquier lugar del mundo que queramos conocer, un buen y completo desayuno nos ayuda a ponernos en marcha. No obstante, estos desayunos variarán enormemente dependiendo del lugar del mundo en el que nos encontremos.

Si viajamos a Inglaterra vamos a encontrarnos con uno de los desayunos más calóricos que hay a lo largo del mundo. Los ingleses lo tienen claro, desayunar fuerte para poder aprovechar el día con fuerza. Así, en su mesa encontramos una amplia variedad de alimentos, como alubias, beicon, huevos, salchichas, champiñón y pan. Además, es imprescindible tomarse una taza de té de desayuno inglés con leche, fuerte y con carácter.

Desayuno inglés

Desayuno inglés

No se quedan atrás los vietnamitas a la hora de desayunar. Si viajamos hasta este lugar del mundo, intentemos evitar los desayunos continentales de los hoteles. Salgamos a la calle y busquemos los típicos puestos callejeros. Es justamente ahí donde veremos que aquí, en Vietnam, también se cuidan bastante para desayunar, sabiendo que es la comida más importante del día. Aquí, entre otros, es común desayunar caldo. Por ejemplo, podemos probar el Buen Rien Cua de Hanoi, un caldo hecho a base de cangrejos de arrozal con cebolleta y ajos fritos. Se añade también guindilla y pasta de camarones.

En Islandia nos encontraremos con un desayuno que si bien no nos puede parecer delicioso a simple vista nos sorprenderá por su sabor. Se trata del Hafragrautur, o lo que es lo mismo, una especie de gachas de avena caliente con azúcar moreno por encima. Esta pasta a base de avena se mezcla con todo tipo de ingredientes, fruta fresca, fruta deshidratada o sirope, por ejemplo. Sin duda un desayuno sano y equilibrado que se acompaña de café (realmente fuerte).

Desayuno islandés

Desayuno islandés

Los viajeros en Singapur podrán observar que existe un sinfín de influencias gastronómicas de otros lugares. Así, no es de extrañar que encontremos varios tipos de desayunos diferentes, a cual más sabroso. Así, podemos probar la Kun Kaya Toast, que no es otra cosa que una deliciosa tostada de mantequilla y azúcar que se sirve con un café con leche condensada que allí se llama kopi, aunque también es típico el té y los zumos, destacando el conocido zumo ABC, completo y rico con manzana, remolacha y zumo de zanahoria.

Los franceses lo tienen claro, para ellos la repostería es una forma de vida. Los dulces les apasionan. Así, no es de extrañar que el desayuno más común en Francia sea una taza de café con leche y una pieza de bollería como los famosos cruasanes franceses.

En Portugal hay dos elementos imprescindibles en todo desayuno. Por un lado el café, teniendo en cuenta que aquí se sirve realmente fuerte. Por otro lado tenemos el queso; y es que a los portugueses los lácteos les encantan. Un desayuno bastante típico es el que encontramos a base de cruasanes rellenos de queso y jamón junto a un café.

En Rusia tienen que coger fuerzas para enfrentarse a los duros inviernos. Así, su desayuno pasa por platos típicos como las tortitas de kéfir, que es un tipo de leche fermentada que les da un sabor bastante peculiar. Estas tortitas pueden ir acompañadas de mermelada, miel, fruta o también ingredientes salados. Cuestión de gustos.

Desayuno ruso

Desayuno ruso

Por último viajamos hasta Egipto, donde nos encontramos con uno de los desayunos más antiguos del mundo, además de ser también uno de los más saludables. Está compuesto por puré de habas, ajo, limón y hummus, todo ello regado por aceite de oliva, pimentón y pasta de sésamo. Esta pasta es servida con huevos cocidos y con algunas verduras. Sin duda un gran aporte de energía para poder superar la mañana y llegar con fuerzas a la tarde.

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