Viaje al corazón de Málaga

El Chorro (Málaga)

El Chorro (Málaga)

¿Estás pasando tus días sobre la arena de la Costa del Sol? Te damos un consejo de viaje: mira hacia el interior y descubrirás el corazón de Málaga.

La comarca cercana a la ciudad de Málaga ofrece múltiples oportunidades para tomar contacto con una Naturaleza potente y personal. Saliendo desde la ciudad de Málaga, o desde cualquier punto de la Costa del Sol entre Málaga y Marbella, el camino a seguir es el que conduce a Cártama.  Si estás en un hotel en Estepona, por ejemplo, puedes optar por tomar el camino que sube desde Marbella hacia Monda, pasando por Ojén, hasta Casapalma y allí sumarte al camino que viene de Cártama.

Pasaremos Vilallón, Pizarra y seguiremos hacia Carratraca. Estamos a sólo 56 kilómetros de Málaga, donde la accidentada geografía de las sierras de Alcaparain y Blanquilla hacen un espacio para uno de los balnearios de aguas termales más usado desde la época en que esta tierra era la Bética romana.

Fueron justamente los romanos y los árabes, quienes se sirvieron de los poderes minero-medicinales de estas aguas sulfurosas. Los baños se usaron a partir del s. XVIII y en el s XIX se construyeron los balnearios que aún hoy podemos utilizar. Las termas de Carratraca fueron construidas por orden real en 1855 y son consideradas Monumento Histórico por la Junta de Andalucía.

Caminito del Rey

Caminito del Rey

Seguimos ruta hasta asomarnos al Embalse Conde de Guadalhorce donde encontraremos un área de descanso y ocio. Este paraje, conocido como El Chorro tiene barbacoas y mesas, un frondoso bosque de pinos, pequeñas playas de piedrecitas, alquiler de kayaks, botes y piraguas. Un lugar ideal para pasar el día con la familia y que nos da la opción de sobrellevar los calores de estas épocas veraniegas en un entorno verde.

Un poco más allá, siguiendo el camino que bordea el Embalse del Guadalhorce, llegamos a un punto de encuentro con otras fuentes de agua que forman una gigante mano cuyos dedos “acuáticos” se incrustan en las alturas de la Sierra de Huma.

Empezamos a vivir el Desfiladero de los Gaitanes, una espectacular garganta que el río Guadalhorce fue abriendo a lo largo de los siglos. En algunos lugares el paso es de apenas 10 metros entre las paredes de piedra que pueden subir hasta los 700 metros de altura. El camino se hace a pie entre los bosques y con la frescura del agua de los embalses cerca.

Encaramado a las paredes del Desfiladero, se ven los restos del Caminito del Rey. Un camino de apenas 1 metro de ancho y 3 kilómetros de largo que se construyó en 1905 como única vía para los técnicos de las empresas que construían los embalses de la zona, para llegar desde las obras hasta las vías del tren. Fue inaugurado por Alfonso XIII (de allí su nombre) y es objetivo de escaladores de todo el mundo han venido a probarlo.

Deja un poco la playa, sal de tu hotel en Málaga rumbo al interior de su comarca y descubrirás la cara verde de la Costa del Sol.

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