Rutas por España: Sierra de Ojén, Málaga. I Parte


Sierra de Ojén

Sierra de Ojén

Ojén cuenta con orígenes desde la época paleolítica. El hombre de Neanderthal vivía en agrupaciones nómadas. La Cueva de Pecho Redondo evidencia que fue habitada por grupos sedentarios en la época neolítica. Ya durante el Imperio Romano supieron vivir sus habitantes gracias al cultivo y explotación de la ganadería.

El origen de este pueblo se remonta a los principios árabes. Cuenta la leyenda que Abderramán III luchó allí contra el muladí Omar Ben Hafsun allá por el siglo X. el castillo desde donde encaraba su batalla, el primero sufrió un incendio durante el año 1.569. Hoy tan sólo llegamos a conocer algunos restos sobre la cima más alta del pueblo. Ojén, su nombre coherente con este inicio, en árabe quiere decir “lugar áspero” y se escribía Hoxán.

No abundan los datos acerca del pasado de Ojén. De hecho, las construcciones con las que se encuentran los turistas que llegan día a día son de fecha reciente. Llama la atención que todas las viviendas estén pintadas de blanco. De este modo, toda la región tiene un paisaje muy pintoresco. Entre los lugares que atraen visitantes, podemos mencionar la Iglesia parroquia de carácter mudéjar artesonado. Esta construcción fue restaurada a mediados de 1.670. Originariamente, fue levantada sobre una mezquita y rinde culto a Nuestra Señora de la Encarnación. En su interior, en el centro, se alza una increíble fuente de cinco caños famosa como la Fuente de los Chorros. Del Castillo de Solís sólo podemos conocer algunas ruinas; ha quedado en pie solamente la conocida fortaleza de Los Castillejos. De toda la provincia de Málaga, Ojén constituye una de las villas más bellas y mejor mantenidas.

Ojén linda con Mijas hacia el Este, con Marbella hacia el sur, Istán al oeste y, finalmente, al norte con Coín. Este sitio maravilloso, gracias a la cercanía del mar, posee un clima agradable, templado, y apto para disfrutar de todo lo que ofrece este pueblo montañés. Uno de los mayores atractivos son sus bosques. Pasajes típicamente mediterráneos donde se encuentran quejigos, alcornoques, pinos y también pitas y chumberas.

El pueblo de Ojén es tal vez uno de los más bellos paisajes que podemos disfrutar en la provincia de Málaga. Puede llegarse a través de la vieja carretera que se toma desde Marbella. Huertas, cuevas, y valles completan la imagen que bordea este territorio. Se ubica junto al arroyo de Almadán y completan la fotografía las Sierras Blancas. Ojén cuenta con numerosos espacios naturales (el mar, sierras, zona de montañas, montes y, a su vez, los fantásticos bosques que encontramos dentro de ellos). Esto permite la convivencia de distintas especies animales. Como por ejemplo, la Cabra Hispánica. Dicho animal está en peligro de extinción, por lo tanto es uno de los más protegidos de esta zona. Es imponente en el paisaje, la presencia del águila Real. Todo parece extraído de una fábula maravillosa, las ginetas, turones, las especies variadísimas de pájaros y aves de todo tipo, colores y tamaños, meloncillos, mamíferos pequeños, medianos, grandes, todos acompañan y dan colorido y vida a las tierras de Ojén. Gracias al cuidado de ríos y arroyo, se ha hecho cada vez más notable la presencia de nutrias en esta zona. En la Sierra de Ojén además de la presencia del búho real, otro animal en extinción, casi inhallable hoy, podemos apreciar las orquídeas tanto olorosa como ovejera. La variedad en plantas es extensa también. Hay hinojo, tomillo, salvia, romero y manzanilla. Y muchos aprovechan para el vaivén cotidiano estas plantas de uso medicinal. Los espacios verdes, la flora y la fauna de este sitio lo convierten en una alternativa ideal para practicar el senderismo.

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