Roma: visita al Estadio Olímpico
Finalizamos un mes netamente futbolístico con la vista de un estadio con larga historia: el Olímpico de Roma.
El Estadio Olímpico se levanta sobre el terreno que ocupó su predecesor, el Estadio de los Cipreses, construido por Mussolini como guinda de un ambicioso complejo deportivo y remozado en los años 50 para la decimoséptima edición de los Juegos Olímpicos. Con motivo del Mundial de Fútbol de 1990, el edificio fue demolido para levantar en su lugar el actual, con capacidad para 72.698 espectadores y mucho más moderno, cómodo y seguro.
Es, además, la casa de dos equipos de la ciudad: la S.S. Lazio y la A.S.Roma. Una visita al Estadio Olímpico de Roma incluye las diversas tribunas, los vestuarios y las áreas comunes donde tantas figuras del fútbol internacional se han dado cita. En algunos casos, incluso, se permite pisar el césped.
Si a tu paso por Roma quieres visitarlo, te dejamos aquí la forma de llegar:
Uno de los trayectos típicos es coger la línea naranja de Metro hasta la estación Flaminio. Allí se toma el tranvía número 2, cuya última parada es junto al estadio (plaza de Antonio Mancini), del otro lado del río Tíber.
También puedes llegar a la plaza Mancini en el autobús 910, desde la estación Términi. Desde esta estación, también puedes ir al estadio en la línea A del Metro hasta la estación Ottaviano y, bajándose en la terminal 1, es posible coger a continuación el autobús 32 hasta la piazza della Farnesina.
Si eres fanático del fútbol, aún después de la sobredosis de deporte del Mundial, con gusto dejarás tu hotel en Roma para dedicarle un día de visita al Estadio Olímpico de Roma.
