El Camino Francés a Santiago en 7 días

O Cebreiro

El Camino de Santiago ha sido desde siempre una de las principales rutas turísticas no solo de España, sino posiblemente de Europa y del mundo. Cada año miles y miles de peregrinos discurren por los caminos en busca de las altas torres de Compostela. Algunos lo hacen movidos por la fe, y otros por el deseo de vivir nuevas experiencias. Lo que importa es disfrutar del ambiente, el paisaje y la naturaleza que nos rodea.

Para la próxima primavera ya tengo pensado hacer una de las rutas de este Camino de Santiago, el Camino Francés. Serán 157 kilómetros divididos en 7 etapas, con el punto de partida en la localidad lucense de O Cebreiro, y llegada en Santiago de Compostela. Os detallo una a una estas etapas:

1.- O Cebreiro – Triacastela, 21 kilómetros

Siempre se aconseja comenzar el Camino con una etapa de nivel medio, para que el cuerpo se avitúe poco a poco al esfuerzo. La ruta se inicia en el alto de O Cebreiro, junto al Monasterio de Santa María la Real, un antiguo hospital de peregrinos del siglo IX. Se pasa por pequeñas aldeas y el Puerto de O Poio, el punto más alto de todo el Camino Francés, hasta llegar a Pasantes, Ramil y, por último, Triacastela.

2.- Triacastela – Gorolfe, 17 kilómetros

A poco de salir de Triacastela se llega hasta Samos, donde podemos visitar el monasterio del mismo nombre. Fundado en el siglo VI, es uno de los más antiguos de Europa. Junto al monasterio hay una capilla y un enorme ciprés con más de mil años de vida, todo un símbolo del camino. Desde Samos hasta Gorolfe el camino es muy sencillo, sin apenas cuestas como el primer día, y en donde la naturaleza es de un color verde intenso.

3.- Gorolfe – Ferreiros, 20 kilómetros

A unos kilómetros de Gorolfe se halla la ciudad de Sarria, uno de los puntos culminantes de muchos de los caminos que llevan a Santiago. Allí, y tras atravesar el Puente de A Áspera, se puede visitar la Iglesia de Santiago de Barbadelo, uno de los mejores ejemplos de templos románicos de este Camino Francés. A partir de aquí una sucesión de pequeñas aldeas y parroquias os llevarán hasta Ferreiros, que cuenta con otra belleza románica, la Iglesia de Santa María del siglo XII.

4.- Ferreiros – Lestedo, 28 kilómetros

La etapa más larga de todo el Camino Francés. Durante muchos kilómetros nos irá acompañando el río Miño, hasta llegar a Portomarín. Desde aquí se sale en dirección a Castromaior y Vendas de Narón. Durante el trayecto veremos pequeñas capillas e iglesias románicas, entre ellas la de Vilar de Donas, que perteneció en sus orígenes a la Orden de Santiago. La ruta concluye en Lestedo, un muy buen lugar para hacer turismo rural en la provincia de A Coruña.

5.- Lestedo – A Castañeda, 27 kilómetros

Desde Lestedo llegamos hasta Palas de Rei y su Iglesia de San Tirso. El valle que se extiende a partir de aquí es el conocido como el Campo dos Romeiros, ya que en él veréis a muchos peregrinos como vosotros. El campo atraviesa Leboeiro y la Iglesia de Santa María, otra de las joyas románicas de este camino. Antes de llegar a nuestro destino se pasa por Melide, con su museo, y ya por fin A Castañeda, lugar en el que había unos hornos de cal que sirvieron para la construcción de la catedral de Santiago.

6.- A Castañeda – Santa Irene, 22 kilómetros

A poco de salir de A Castañeda llegamos a O Pedrido y, sobre todo, Arzúa, en donde tenemos que visitar dos iglesias de gran interés, la de Santiago y la Capilla de la Magdalena. Esta última es una de las capillas góticas más interesantes de Galicia. Durante este trayecto volvemos a encontrar numerosos peregrinos, ávidos ya de llegar a Santiago. Apenas nos queda un día, por lo que descansamos la última noche en Santa Irene.

7.- Santa Irene – Santiago, 22 kilómetros

Desde Santa Irene salimos en dirección a A Rúa, la última aldea antes de llegar a Arca, el municipio que ya nos atisba las primeras vistas, aún bastante lejanas de Santiago. Antes de entrar en la capital gallega llegamos a A Lavacolla, que lleva el nombre de la antigua tradición que decía que debíamos lavarnos el cuerpo en el río antes de ver al santo. Por último, se sube hasta el Monte do Gozo para contemplar ya por fin las torres de la catedral.

Lo normal en este caso es alojarse en los albergues para caminantes que hay por toda la ruta pero como también es más que comprensible, habrá quien desee descansar sobradamente de la larga caminata diaria en un buen alojamiento. Aquí os dejo un lugar donde podréis buscar habitación para pasar la noche a lo largo de las localidades mencionadas: hoteles en España.

Foto Vía Diario Rural

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