5 museos que te costará creer que existen

Museo del Arte Malo de Boston

Desde el origen de los museos, hemos podidos observar colecciones de todo tipo, pinturas, esculturas, coches, estructuras, objetos antiguos etc. Hoy os mostramos una serie de museos que llaman muchísimo la atención, no por contener obras de arte en sí. Más bien por mostrar una serie de objetos de lo más extraños. Museos que nos costará creer que existen y que además son visitados por muchísimos turistas.

Comenzamos por un museo llamado el Museo del Mal Arte. Sin duda alguna la muestra de que el arte es totalmente subjetivo. Está ubicado en Boston y en sus salas de exposición, los visitantes, van a encontrarse con una enorme variedad de obras, todas ellas consideradas como muestras del mal arte.

La colección cuenta con retratos de personas y animales, paisajes o incluso una sección de “Bule people”, inspirada en la etapa azul de Picasso. Si crees que tienes poco talento para las artes pictóricas, puedes darte un paseo por esta colección para observar que quizá no seas tan malo. Y si de todas formas crees que eres el mejor de los malos artistas, el museo estará encantado de recibir como donación una obra de tu propia cosecha.

El amor es limitado, y en nuestro siguiente museo esto se convierte en arte. El museo de las relaciones rotas, en Zagreb, Croacia, se encarga de mostrar objetos que vienen del núcleo de relaciones fallidas.

Museo de las Relaciones Rotas de Zagreb

Museo de las Relaciones Rotas, en Zagreb

Comenzó como una exposición itinerante, pero lo cierto es que la gente, al descubrir la idea, se animó a mandar muchos de sus recuerdos, aquellos que eran demasiado dolorosos, y la colección ha crecido considerablemente. Así pues, se decidió crear un museo con sede física que es bastante visitado e incluso ha sido premiado como el Museo más innovador de Europa.

Como comenzamos a comprender, cualquier cosa puede ser objeto de colección. El cabello también. Así, encontramos uno de los museos más raros del mundo, el Museo del Cabello, emplazado en Turquía, concretamente en la ciudad de Avanos, en la Capadocia.

Museo del Cabello en Capadocia

Museo del Cabello en Capadocia

De este museo podemos decir que cuenta con más de 16.000 mechones de pelo de mujer de todas partes del mundo, algo que le ha otorgado el récord Guiness. Lo más curioso, si es que hay algo que puede destacar después de saber que es pelo lo que se colecciona aquí, es que estas mujeres están completamente identificadas, con nombres y apellidos.

¿Cómo consiguió el dueño de esta colección todos estos mechones? Chez Galip, dueño de un taller de cerámica, comenzó esta colección hace 30 años, cuando una amiga se marchó de la ciudad y le dejó un mechón de pelo para que la recordara. Colgado en su taller, llamaba la atención de las turistas, que tras escuchar la historia dejaban sus mechones con sus datos. Una colección que además no deja de crecer a día de hoy.

Si con el museo del cabello pensabas que lo habías visto todo, no cantes victoria ¿imaginas un museo que se convierta en una completa oda a la cucaracha? Pues existe. Está ubicado en Phoenix, Arizona, aunque la colección se creó en Plano, Texas, a manos del exterminador de plagas Michael Bodhan.

Este hombre, allá por los 80, comenzó a disfrazar de famosos a las cucarachas que exterminaba. En su afán por conseguir un buen elenco de actores y personalidades importantes, el hombre comenzó a buscar las cucarachas más grandes por todo el país creando así el Museo de la Cucaracha.

¿Qué encontramos en este museo? Cucarachas vestidas de la estatua de la libertad, de Elvis, de Marilyn o incluso la cucaracha Santa Claus. Además, también cuenta con una zona en la que se exponen estos animales vivos, pudiendo ver especies de todo el mundo.

Finalmente, podemos introducir en esta lista de museos raros el Museo de la comida quemada, increíble pero cierto. Está ubicado en Massachusetts, EEUU, y se trata de una completa exposición privada de alimentos quemados.

Encontramos tostadas, algo bastante común en el día a día de los alimentos quemados, pero también frutas y verduras e incluso electrodomésticos carbonizados.

Esta extraña idea se le ocurrió a un artista americano que ya había improvisado arte con comida quemada. Ahora, sus obras se ubican en este museo; y es que aunque a simple vista sólo parezca comida quemada, en el Museum of Burnt Food, estos alimentos forman parte de obras de arte.

Foto Museo del Cabello, de Nevit
Foto Museo de las Relaciones Rotas, de Prosopee

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